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  • El texto de Paz nos

    2019-04-24

    El texto de Paz nos permite contemplar el estado como una experiencia poética y una experiencia vital. Esto se debe en gran parte al énfasis que se pone en el cuerpo ginsenoside rh2 lo largo de , y más propiamente en el cuerpo que avanza en el sendero de Galta. La caminata física y la creación poética se presentan como actos profundamente interconectados. Se nota en la siguiente cita que el narrador atribuye un privilegio especial al camino y que este tiene relevancia tanto para el acto de andar como para el de escribir: Las últimas frases apuntan a una realidad interesante: en la caminata así como en la escritura, el procedimiento es tal vez más importante que cualquier resultado. El fin no consiste en llegar a un punto determinado, sino en embarcarse en un viaje en el cual el territorio recorrido y lo que queda por delante tienen igual importancia. Debido a la circularidad estructural y el hecho de que el mismo camino se transita y se cuenta varias veces, todo el libro bajo estudio ocupa el espacio el comienzo y el final, tanto de la peregrinación como de la escritura del mismo libro. Entre las páginas de , el narrador así como el lector se dedican a la tarea de seguir y explorar caminos, sin insistir demasiado en cualquier resultado final. Junto a la obra paciana, aprovisiona un punto de referencia para mi consideración del En este libro, Eugenio Trías identifica la naturaleza del ser como limítrofe (18). Asimismo, el ser es: “la cópula-disyunción (y/o) entre lo que puede llamarse la (ámbito del pensar-decir, del predicar y significar, o designar) y la , replegada ‘en sí’, o sin poderse conceptuar ni concebir (ni designar)” (310; cursivas del autor). Como un punto de contacto y separación entre los extremos de la experiencia humana, el ser tiene una presencia simultánea en órbitas muy distintas. Por una parte tenemos el cuerpo y el lenguaje con que nos expresamos. Por la otra, existe todo lo indecible —otro tipo de realidad no menos verdadera, aunque imposible de articular. El ser es dialéctico. Es una representación de la bisagra (“/”) que vincula y mantiene separadas dos esferas (que son, además, las mismas imágenes de su existencia). La importancia que Trías concede al espacio/estado coincide en varios planos con el pensamiento de Paz. Una de las semejanzas más relevantes para el presente estudio ginsenoside rh2 es la idea ya expuesta de lo indecible. Esa es una preocupación central en y más generalmente en toda la obra paciana. Tanto para Paz como para Trías, el motivo del arte es el deseo de explorar y dar expresión a los matices de la vida que parecen resistir cualquier designación. Es más, el filósofo español precisa que la tarea de la filosofía consiste en dialogar con el arte para determinar qué es lo indecible (Trías: 218; 320). Dicho concepto se entreteje en los propios límites del pensamiento, tanto en el proceso poético como en el filosófico. Las zonas fronterizas son lugares fértiles desde los cuales puede surgir “una concepción nueva de la realidad” (293). Esta idea del límite como un espacio o un estado que genera nuevas imágenes de la vida y de las experiencias corresponde con el epígrafe al presente artículo, donde Octavio Paz identifica el dualismo como una condición de “la sabiduría” (1996a: 17). Es útil tener en mente que los límites no son espacios estáticos. Al contrario, el es el escenario de percepciones y pensamientos que saltan continuamente de un lugar a otro: “el cambio se resuelve en fijezas que son acuerdos momentáneos […] la sabiduría está en lo instantáneo. Es el tránsito” (16-17). En sobresalen este y otros momentos de atención prestada a las conexiones que son también fisuras. La cita siguiente sirve de ejemplo: “La mesa y el bote de basura, las paredes de ladrillo y el piso de cemento, encierran al espacio. ¿Lo encierran o son sus puertas?” (15). La materialidad de los objetos cotidianos se contrapone al pensamiento abstracto acerca de la dimensión espacial. Si nos perdemos en el juego de contrastes, no caemos en una trampa verbal, sino que caemos en la cuenta de la “sabiduría” que Paz advierte. En otras palabras, el encierro y la apertura o los objetos y el pensamiento se hallan nuevas imágenes de la realidad (Trías: 293).